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¿Que qué necesito?
Que alguien se de cuenta que no soy tan fuerte como simulo.
Que en realidad soy débil y estoy quebrada.
Que me deje llorar hasta que logre desahogarme.
Creo que necesito ser mi yo más tonto y adolescente por un rato.
Vayamos a un parque, gritemos hasta sacar el dolor,
demos vueltas, tirémonos en el suelo a mirar el cielo,
riamos, lloremos, seamos libres,
recuperemos batería y volvamos a ser los fuertes,
luego de un momento de debilidad.
Seamos locos por un instante, ante la mirada de los cuerdos,
que minutos después seremos otra vez los cuerdos, en un mundo de locura.

Qué tontos somos los seres humanos. Decimos tantas cosas sin sentido cada día, y siempre postergamos lo importante, guardamos los sentimientos. Acostumbramos a despedirnos con un simple “chau”, sin sospechar que en cualquier minuto puede convertirse en un dramático “adiós”. Nos adaptamos tanto, en esta era de las computadoras, a que todo se puede deshacer y volver a intentar, que nos olvidamos que los errores de la vida no se remedian. Que lo que ocurre en el mundo real, es permanente.

Hace 12 años aprendí la lección más dolorosa de la vida, cuando vi por última vez a mi papá, yéndose en ese auto blanco, del cual estaba orgulloso y amaba tanto. Me despedí con mi típico “Nos vemos”, y lo llamé por su nombre. Recuerdo caminar hacia el interior de la casa, girar y volver a mirarlo mientras se alejaba. Tuve la necesidad de, por primera vez, decirle papá. No sabía por qué, pero sentía que ya no lo volvería a ver.

Ese temor se explicó poco después, cuando me dijeron las tres peores palabras que recuerdo: “Tu papá murió”. Ya lo sabía. En mi interior lo sabía. Me senté en el piso y no pude hacer nada. Ni llorar, ni enojarme ni gritar. Me quedé inmóvil. Él se había ido. Nunca llegué a decirle que lo amaba. Creía que siempre habría otro día, que vez tras vez llegaría en ese auto blanco. Pero nunca lo hizo. Se fue y lo último que le dije fue una mentira. Un “Nos vemos”, que nunca llegaría.

Mil imágenes comenzaron a pasarse por mi mente y no podía calmarme. Ese día, ese 26 de abril, entendí que la muerte llega en cualquier instante y no te pide permiso para entrar. Lo que no hiciste, lo que no dijiste, los abrazos que no diste, se convierten en la nada misma.

Desde entonces, mi deseo constante, mi ruego desesperado, el motivo de cada lágrima que derramo cuando estoy a solas, es el mismo: un minuto más. Sólo 60 segundos, para regresar a ese mediodía, a esa calle, a esa despedida. Darle el abrazo más fuerte que alguien pueda resistir, decirle “Papá, te amo”, y no soltarlo jamás.

dibujoiiSabía que algo malo podía ocurrir si volvía a verte. De todos los resultados posibles, se dio el peor: me he enamorado como no debía. Con una ternura de niña. Con la fuerza de los mares. El calor de un volcán y la fragilidad de una rosa.

Pudo ser la nuestra, la historia más bella jamás escrita. Pero mi temor y tu sentido común han dejado que nos despidamos. No sé si te vuelva a ver. No sé si me recuerdes. Pero tengo la certeza de que serás parte mía hasta mi último instante.

Siempre quise una historia donde no haya finales. Lo nuestro, fue un final donde no hubo historia. Aún así, y tan sólo por una noche, he imaginado que todo podía ser posible. Y aunque nuestros labios jamás se han rosado, nuestras almas se besaron desde la primera mirada.

Cada día que pasa, espero que de forma casual el destino vuelva a cruzarnos. Cada noche que llega, muerdo la almohada, llorando, porque ya no pasará. Cada amanecer despierto y regreso a la rutina de extrañarte, de anhelar lo que nunca fue.

Y me esperanzo. Lo hago, porque creo que quizás también me esperas en alguna esquina. Y sueño. Sueño con que en alguna vida, tal vez, nos volvemos a encontrar y, por primera vez, sean nuestras bocas quienes se unan al beso de nuestras almas.

Un amor verdadero es aquel en el que se enamora el alma y no sólo el cuerpo o la mente. Es una amistad sagrada, en la cual no existen secretos y se puede hablar sólo con la mirada. Es sentir un magnetismo en el que aunque quieras oponerte a lo que sientes, siempre el destino vuelve a cruzarte.

Es encender una estrella que desde ahora brillará para siempre, más allá de este tiempo y esta existencia. Es poder adivinar que ese amor existe desde otras vidas y seguirá para siempre.

Es encontrar en todo el mundo dos cristales que encajan perfectamente y formarán de ahora en más, uno solo. Es reconocerse entre todas las personas. Es lograr vencer las trampas del destino, la distancia, la envidia e incluso, la muerte. Cuando dos almas se enamoran, el amor va más allá de esta vida tal y como la conocemos y siempre espera, ama y perdona.

Es un amor tan grande que hace que todos hablen de él. Muchos descreídos aseguran que no existe. Otros lo anhelan tanto que creen llegar a sentirlo. Algunos pasan toda su vida buscándolo, sin saber que es el amor el que te encuentra. Es algo con lo que todos soñamos, pero sólo unos pocos privilegiados llegan a conocer.

Es mirarse por primera vez y comprender que ya se amaban. Es saber que todo el tiempo estuvieron buscándose hasta que por fin se hallaron y desde ahora ya no serán dos sombras solitarias. Es poder vencer el tiempo y espacio, es, por último, comprender que ocurre tan pocas veces que el mundo entero se estremese. Es descubrir lo  hermoso que es cuando dos almas se enamoran.

Como periodista cada día me toca cubrir al menos una decena de hechos policiales a nivel nacional y de las más variadas características. Desde un robo simple, hasta asesinatos múltiples. Quizás por los años de profesión, o tal vez porque uno se remite a escribir, hablar o fotografiar con la mera intensión de reflejar la verdad en el mayor detalle, nunca me detuve a pensar qué vivía la víctima ni como era el procedimiento post- hecho.

Este fin de semana me tocó estar del otro lado del mostrador.  En un hecho que por respeto a mi privacidad, por un lado, y porque ya es lo suficientemente conocido, prefiero no detallar, tanto mi mamá como yo fuimos privadas de la libertad y golpeadas por un hombre que ingresó abruptamente a nuestro domicilio. Fueron minutos de horror. No puedo decir a ciencia cierta si fueron cinco, diez, veinte minutos o una hora, pero sí, sé que fueron eternos.

Cuando la policía llegó, creí que lo peor había pasado, cuando en realidad apenas comenzaba. Quienes se hicieron presentes en el domicilio fueron brillantes en su trato, contención y forma de manejar la situación. Incluso, hasta tuvieron que tolerar las agresiones varias y golpes de parte del en ese momento aprehendido. El verdadero problema llegó después, cuando me indican, sin darme alternativa, que debo dirigirme a la seccional para brindar testimonio.

El hecho, que ocurrió entre las 19 y las 20.30, con mi arribo a la comisaría, se prolongó hasta las 5,30, en el cual pasé desde personas que ponían en dudas lo que había ocurrido, hasta un pedido de pericia psicológica para todos los implicados, incluyéndome, porque según los efectivos, es parte del procedimiento normal.

Tanto el personal de móviles policiales, como el de la Comisaría de la Mujer, se portaron de manera excelente, pero no así algunos miembros de la seccional de policía interviniente.

Cuando finalmente me permiten regresar a mi domicilio, el cual seguía sin las puertas correspondientes y con mi mamá sin recibir atención médica, pido que el caso se mantenga en reserva por mi exposición ante el ambiente periodístico y político.

Lo sorprendente, fue cuando esta mañana los medios más destacados de la ciudad estaban informando el hecho, pero totalmente exagerado, dado que en el parte primario –que no llegó a mi poder- indicaba que había existido un abuso sexual concreto y daban detalles que no existieron, además de datos específicos, como el nombre y apellido del agresor, dirección, etc.

Sabiendo que se avecinaba un nuevo problema, por el mal manejo de la información, preferí ocuparme primero de la salud de mi mamá, retirándome nuevamente de mi domicilio para llevarla a un centro asistencial, ya que producto de las agresiones tiene una costilla fisurada entre otros golpes.

Según me explican los vecinos cuando regresamos, alrededor de las 9.30 se acercó un móvil policial con los medios de comunicación al domicilio, y como no me encontraba en él, los efectivos comenzaron a apedrear la vivienda e incentivar a los medios a que tomen mayores detalles de la misma.

Uno nunca espera tener que pasar por las experiencias que a diario le toca cubrir. La invasión a la privacidad, el miedo, el imaginar lo que pudo suceder, los daños materiales que quedan en la vivienda, el sobresalto que permanece y se acrecienta con el paso de las horas, el alterarse ante el menor ruido corriente, son cosas que no pueden explicarse con palabras y que sólo se comprenden cuando uno las vive.

Recientemente, el periodista Baby Etchecopar dijo después de haber sufrido un muy violento asalto, que después de una situación semejante uno nunca vuelve a informar ni a vivir del mismo modo.   Y sí, a pesar de que para mí no hubo consecuencias tan graves como en el caso del comunicador conocido como “El ángel negro”, creo que ni la perspectiva ni la vivienda, ni la vida vuelven a ser las mismas.

Siempre me toca estar del lado de mi profesión. Dar a conocer, investigar, a veces hasta juzgar y otras, compartir bromas en común con el personal policial de diversas dependencias de algunos casos polémicos. Pero hoy, estoy del otro lado de la vereda: del que hay que tolerar la burocracia, las especulaciones, el manoseo, no sólo del agresor, sino de la justicia, y el sensacionalismo de algunos medios.

Quiero dedicar un punto aparte para gran parte de mis colegas, quienes al enterarse que las víctimas del hecho somos mi mamá y yo estuvieron no como profesionales, sino como amigos; a los efectivos que acudieron al llamado llegando a arriesgar su propia vida por defender la nuestra; al personal de la Comisaría de la Mujer, quien ofrece desde contención, hasta calidez humana; al comisario Barreto, quien desde que llegó a tomar contacto con la causa sólo se ocupó de trabajar en ella y aclarar las informaciones erróneas y a quienes siempre están en mi vida, y por supuesto, también lo hicieron esta vez: Luis María, Pablo, Ricardo, Mario, Gustavo, Marcela, Betiana, Florencia, a mis compañeras de colegio de la infancia, quienes desde que supieron, no dejan de llegarme mensajes de ellas preocupándose por lo sucedido, y a quienes se preocuparon y se comunicaron. A ellos, simplemente gracias, gracias y más gracias. Y por lo malo de la situación, sólo me resta decir que ahora tendré otra visión de las cosas, y que a pesar de todo, el sol siempre brillará.

El diputado nacional por la UCR, Ricardo Alfonsín, estuvo de paso por la ciudad de Bahía Blanca en medio de su recorrido por la sexta sección bonaerense y se tomó unos minutos para conversar en exclusiva con nuestro medio.

En una entrevista que no dejó tema sin tocar, se mostró totalmente predispuesto para hacer un repaso por los hechos políticos más resonantes del momento y se permitió dar su visión sobre los temas más candentes y sus posibles resoluciones.

Desde la expropiación de YPF, a la compra de los medios de Hadad, nada quedó en el tintero. Éste fue el diálogo:

Silencio, Sin Palabras: ¿En el tema de YPF, cree que es necesario llegar a la expropiación o existen otros métodos para un consenso?

Ricardo Alfonsín: “Nosotros proponemos la compra a través de una instancia de diálogo que debería poner en marcha el gobierno con Repsol YPF, para ver si se ponen de acuerdo en función de toda la información que exista en torno al precio. Si con eso no se llegara a un convenio, se da paso como establece la ley, al mecanismo de expropiación.”

¿Habrá unidad en el voto radical o hay alguna especie de rigidez?

En la reunión mantenida con todos los diputados, nadie manifestó que fuera a votar de modo diferente. Me llama la atención porque se preguntó eso y nadie dijo que vaya a votar de otra forma, porque además no corresponde, no se puede hacer eso.

Después de la reunión, he leído en los diarios eso –sobre la diferencia de opiniones a la hora de votar- , pero a mí no me consta.

Se había hablado de una especie de crisis por desacuerdos en el voto…

No, porque fue decisión del partido, no fui yo que me declaré a favor, fue el comité nacional, acompañado por la convención nacional quien se manifestó como lo hizo.

A nosotros nos alegra que el gobierno haya cambiado de posición con relación al petróleo y el gas, porque en la década del 90, incluso más actualmente, el ex presidente Néstor Kirchner y la Presidenta apoyaron la privatización. Nosotros siempre nos opusimos, porque creíamos que era un error, creemos que es un error muy grande. Por eso nos alegra que traten de repararlo.

¿Cómo se decidió el voto que emitirán?

Nos reunimos en varias oportunidades, la última fue el miércoles y después de cinco horas de discusión, autoridades del comité nacional, autoridades de la convención y los dos bloques, Senado y Congreso, después de debatir se decidió en función a lo que era la posición mayoritaria. Respaldar, reclamar y mantener nuestra posición ante recursos tan valiosos y estratégicos para la economía, como lo son el petróleo y el gas, deben pertenecer al estado.

¿En qué no están de acuerdo y en qué sí, con el gobierno?

La licitación ha sido verdaderamente espantosa. Vamos a ordenar una auditoría para que se detecten irregularidades en el proceso de licitación, porque los beneficiarios han sido personas que casualmente son amigos del gobierno, aunque no tienen ningún antecedente en el negocio del petróleo y el gas. También buscaremos irregularidades en el caso de las prórrogas, porque varios años antes de que venzan las concesiones les daban 20 años más, y queremos saber si estas prórrogas fueron de acuerdo a la ley o no. Proponemos la presencia de las provincias, también, un control social.

Con el gobierno coincidimos en que este es un recurso que debe ser controlado por el Estado. Ahora le toca a este gobierno, mañana le tocará a otro. Cuáles son los gobiernos lo deciden los argentinos, no lo elegimos en el congreso por ley.

¿Se logra la expropiación, o se realiza la compra, y después, qué? ¿Cómo se montará una empresa que pretende el autoabastecimiento?

De cero no se comienza, porque se compra la empresa con los trabajadores, con los ingenieros, con toda la maquinaria y el capital que existe. No va a ser fácil, eso no, pero también ahora va a ser difícil, quiero decir si nos mantenemos en el actual esquema y las cosas siguieran tal vez sería más difícil. Me parece que podría llegar a ser más fácil en la medida que YPF pertenezca al estado, porque a esta situación llegamos con una YPF sin el estado, con una empresa propiedad de Repsol, así que no sé quién puede hacerse ilusiones con las cosas como están.

Si se expropia, el gobierno pretende no brindar ningún resarcimiento económico por la empresa, ¿Usted cree que dada la situación, esto es lo mejor?

No, habrá que ver. El gobierno dice que hay que investigar cuales son los créditos y las deudas. Por ejemplo, los pasivos ambientales. Se sabe que cada vez que se hace una exploración o una explotación de petróleo se produce un daño ambiental muy grande, incluso fue un grupo de técnicos del banco mundial que investigó los daños que se habían producido en Neuquén. Reparar esos daños cuesta mil millones de dólares, y de eso no se ha hablado. Esa sería una de las deudas, que podría tener Repsol. Cómo no nos vamos a poner a investigar cuales son las deudas de ellos, después veremos que pesa más, si el activo o el pasivo.

Es como la explotación minera, se agotan recursos naturales que no vuelven a generarse.

Lo de la explotación minera, sobre todo las mega minerías, que autorizó este gobierno, además sin demasiado beneficio para la Argentina, porque basta con fijarse cuantos años llevan en las provincias, y no han mejorado la calidad de vida de la gente. Es un daño irreparable el que producen.

Hay que tener mucho cuidado con eso, para que no suceda lo mismo con el petróleo.

¿Existe la posibilidad de una alianza con el FAP, de cara a las elecciones 2013?

No quiero hablar de política de alianza a través de los medios, porque son cosas que debe resolver la convención del partido, y soy muy respetuoso en esos temas.

Termina de brindar un acto en Hilario Ascasubi, partido de Villarino, donde el radicalismo perdió la comuna después de 12 años, ¿Qué clima vio, ya que el bloque de concejales está separado en pequeños bloques?

El clima fue exactamente, que si hoy habría elecciones, las volvería a ganar nuestro partido. La actual gestión está haciendo las cosas bastante mal, por lo menos en estos primeros meses, le quedan tres años y medio más, esperemos que mejore.

¿Qué visión le merece el tema del caso Ciccone y el incidente con Rafecas?

Todas las obstrucciones que ha tenido el ejecutivo nos arroja muchísimas dudas sobre la imparcialidad con la que puede manejar esta situación. Interfirieron sobre la fiscalía, desplazaron al fiscal, como consecuencia de este caso y lo que han hecho con Rafecas tampoco tiene antecedentes.

Tres cosas que sucedieron son insólitas, una, tiene que ver con el gobierno local, con los funcionarios que se benefician con los planes sociales, otra, que tiene que ver con el modelo de compra de una de las empresas, a pagar con las ganancias de la empresa, y ahora, esto. El investigado estaba siendo beneficiado aparentemente por el juez Rafecas. Qué cosa más extraña, que el implicado que era beneficiado por ese juez, pide que desplacen al magistrado que lo estaba ayudando. Eso no debe tener antecedentes en la historia del derecho.

Creo que ellos pensaban que los iba a favorecer a través de la interpretación de un mensaje de texto desde la que no se desprende una intensión de beneficio, sino una íntima relación de confianza y amistad con el abogado de uno de los involucrados, y se dieron cuenta después que el juez iba a actuar con imparcialidad.

Cuando la justicia actúa con imparcialidad, investiga al poder ejecutivo y su problema. Entonces pusieron en marcha todo este procedimiento. Si no, no se entiende que el supuestamente beneficiado denuncie al juez porque lo favorecía. Ahora van a ir contra Rivolo también.

¿Cree que el escándalo Boudou-Ciccone debilitó al gobierno?

No hago ese tipo de cálculos, pero sí pido por favor que dejen actuar a la justicia.

Necesitamos tener buena relación entre las distintas fuerzas políticas. Yo puedo discrepar con el gobierno en un montón de cuestiones que tienen que ver con lo económico, pero eso no ofende mi militancia ni me obliga a tener una actitud dura. Puedo asegurar, porque no es opinable, que al federalismo hay que respetarlo, a la independencia de poder hay que respetarla, al parlamento hay que respetarlo, a la oposición hay que tratarla con respeto.

No puedo aceptar ni tener mucha consideración con quien me engaña a partir de la información que debe dar el estado con relación a los precios. Esas cosas no se pueden discutir y nos obligan muchas veces a colocarnos en una posición dura muchas veces, y no creo que sea bueno que la política discuta entre sí, porque cuando lo hace en estos términos, se benefician otros sectores.

¿Qué opinión tiene sobre la compra de Cristóbal López, de las empresas que pertenecían a Daniel Hadad, cuando se ha cuestionado tanto que no es posible tener varios medios?

Al gobierno le gusta victimizarse, que los demás digan “pobre la Presidenta, miren las cosas que le pasan al gobierno y nadie lo comprende”. En toda la cuestión, incluso en la de los medios, ningún gobierno ni partido en la Argentina desde 1.983 a la fecha tuvo tantos medios a su favor como el actual. La pauta oficial condiciona, porque tienen medios oficiales, pero también oficialistas como no hubo nunca. Ningún mandato ha tenido tantos diarios como éste. Y no está mal que haya diarios oficialistas, pero entonces que no se victimice, porque hace parecer que está en condiciones de inferioridad con relación a otros partidos políticos.

Esto, de los medios, no sólo ocurre en Capital. En muchos lugares del interior pasa exactamente lo mismo, los medios locales están condicionados por la pauta, en este caso, de los gobiernos comunales.

No me quejo, pero nosotros somos los perjudicados y estamos en una situación embromada, porque hay otros partidos que por su concepción ideológica van a recibir un tratamiento de los medios que no son oficialistas mucho más favorable que el que nos puedan dar a nosotros.

Tengo tanto miedo de que este minuto termine y que cuando nos separemos pase el tiempo suficiente para que no sepamos si lo que vivimos fue real o tan sólo un sueño.

Te siento así, abrazado, como si sólo eso bastara para inmortalizar el momento y apagar los relojes del mundo. Te beso tiernamente, como si el tiempo fuera nuestro y nos perdonara, pero a su vez con tanta pasión, para no olvidar que no es así y que en breve nuestros caminos se alejarán. El silencio se hace dueño del momento, y los dos pensamos infinidad de cosas que quisiéramos decirnos, pero ninguno tiene el valor para comenzar a hablar. Una lágrima, solitaria, perdida, comienza a rodar por mi mejilla e intento esconderla para hacerlo menos doloroso. Aunque la notas, preferís seguir mi juego y tratar de ignorarla, pero apenas un segundo después, intentas apagarla con un suave rose.

Nuestros ojos se cruzan y aunque sé que llevo las de perder, decido pronunciar un simple “Vámonos”. Ante la incertidumbre de tu mirada, continúo explicándote lo perfecto que sería todo si nos vamos lo suficientemente lejos como para que ni siquiera el destino pueda alcanzarnos.

Al ver la falta de respuesta, comprendo que di un salto a lo desconocido en un instante y me encontré con un abismo. Entonces sonrío y te pido que no te asustes, porque sólo era una broma, intentando recomponer el momento.

Sé que ya no hay otra vez, que esta fue la última y nada volverá, y siento como un puño macabro aprieta mi alma hasta asfixiarla por completo. Quiero entender en qué momento me enamoré y no logro saberlo. Intento darle razones a mi corazón para explicarle que no debe seguir amándote. Quiero mostrarme fuerte y entera, pero en realidad soy una niña acongojada por la derrota de saberte perdido después de haber conocido el triunfo de amarte.

Me duele el alma, tanto como no sabía que podía doler. Siempre me diste la posibilidad de seguir adelante, o separarnos cuando aún no era tan fuerte lo que sentíamos. Hoy me preguntas por qué elegí continuar lo nuestro, sabiendo que sería tan corto como una primavera, que dedica parte de su tiempo a derretir la nieve del invierno mientras la otra, se la presta al verano anticipado.

La respuesta es simple: prefiero el dolor del recuerdo, a no quedarme ni siquiera con eso. Mientras espero que me contestes, aunque sé que no lo harás, comienzo a alejarme; me paro, camino hacia la puerta y sin pronunciar absolutamente ninguna palabra ni volver la vista atrás, me marcho.

También hay una respuesta para eso: jamás hubiera podido ser capaz de verte mientras te alejas o escuchar tu despedida, por eso en un intento de valentía prefiero ser yo la que cierre esta historia para siempre. O quizás sólo por un momento.

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