Con la proximidad del verano comienzan a marcarse las nuevas tendencias entre los jóvenes. Una de ellas viene pisando fuerte desde la última temporada: se trata de “aguantar” el descontrol nocturno, beber todo lo que más se pueda y culminar la jornada con sexo desenfrenado. Para ello, mezclan pastillas, cocaína y alcohol, obteniendo así lo conocido como “Séxtasis”.
El cocktail que recibe el nombre de “séxtasis”, está compuesto por éxtasis, cocaína y viagra. Los adolescentes lo utilizan en distintos balnearios de la costa bonaerense para tolerar el ritmo nocturno de esos lugares y romper récords entre ellos mismos.
El peligro, según explican los médicos, no sólo está en la mezcla, sino también en las consecuencias que deja.
Leonardo Luciani, médico especialista en adicciones, explica que el principal efecto secundario radica en el hecho de tener relaciones sexuales ocasionales, sin protección ni cuidados de ningún tipo, que acarrea no sólo la posibilidad de un embarazo no deseado, sino también el peligro de contraer enfermedades venéreas o virósicas que pueden ir desde leves hasta devastadoras.
Luciani, consultado por Palabras Claras sobre el efecto físico del séxtasis, indicó que incluso puede provocar la muerte súbita de algunos jóvenes, ya que los diferentes efectos de cada una de las drogas puede crear un shock hemodinámico.
La cultura nocturna del país lleva a que los adolescentes durante las vacaciones y fines de semana realicen todas esas cosas que sus familias cotidianamente les impiden, como alcoholizarse o dormir fuera de sus hogares, por lo que los jóvenes intentan vivir al máximo ese periodo de tiempo.
Claudio Izaguirre, titular de la Asociación Antidrogas Argentina, explicó que “Los chicos de ambos sexos van a la playa a divertirse, y dejan en sus casas la mochila del estudio, el compromiso y las responsabilidades. El objetivo es aguantar y hacer todo lo que puedan. Duermen unas cuatro horas por día de promedio, entonces requieren de ayuda tóxica. Así, para ir a bailar toman éxtasis, para bajar la euforia consumen cocaína, luego fuman marihuana para relajarse completamente y finalmente, para relacionarse sexualmente, apuestan al viagra”, quien a su vez definió el ritual como “muy nocivo y peligroso”.
Por lo general, los jóvenes veranean solos, por lo que se animan a jugar con su sexualidad y probar nuevas experiencias, por lo que recurren al alcohol para desinhibirse, y, esto sumado a los otros ingredientes del peligroso “séxtasis” lleva a que las relaciones sexuales carezcan de cualquier cuidado. En torno a eso, Izaguirre recordó que “Hay que decir que una pareja que tiene sexo, también lo tiene con todos aquellos con los que previamente intimaron. Esto multiplica los riesgos”.
En tanto, Luciani recomienda a los padres que antes del periodo vacacional, hablen con sus hijos y expliquen los riesgos de este tipo de prácticas, y que al regreso de los jóvenes, realicen análisis de sangre y chequeos ginecológicos para, si algo ocurrió, tomar control de la situación lo antes posible.