Violencia intrafamiliar entre cónyuges
Febrero 3, 2008 por Romina Soledad Giuffré
Toda mujer sueña con una vida perfecta, un hogar, una familia feliz; este sueño a menudo se convierte en una pesadilla cuando comprueba la verdadera personalidad de su compañero. Los golpes se hacen habituales y el acostumbramiento es tal, que termina causando la muerte de alguno de los dos.Antes de comenzar, determinemos que la violencia intrafamiliar es la que ocurre en el ámbito del hogar y que no sólo se trata de golpes, sino también de agresiones verbales y psicológicas, que humillan y rebajan a la persona; amenazar de muerte a alguien de la familia, suicidio ó rapto de los niños; abuso económico: total dependencia y dominio sobre la economía del hogar; abuso sexual, obligan a la mujer a tener relaciones aun cuando no quieren, no las dejan tomar anticonceptivos y de quedar embarazadas las fuerzan a abortar. Otro tipo de violencia es el desprecio, la insultan hasta hacerla sentir mucho menos que él.
La violencia, generalmente, es progresiva. Comienza con una mala palabra o un empujón, luego puede seguir con una bofetada e insultos continuos hasta terminar en palizas y agresiones psicológicas.
Cuando se inician las agresiones la mujer no deja su hogar creyendo que sólo es algo pasajero, piensa que ese hombre tiene algún problema personal y hasta se siente culpable. Cuando pasa el tiempo y los malos tratos continúan, por diversos motivos, a veces por temores o por los hijos en caso que los tenga, tampoco pone punto final a esa situación. Llegado cierto punto la mujer se acostumbra de tal manera a ese trato, que cuando no es golpeada o maltratada, busca motivos para que la agredan.
Hay tres fases de violencia intrafamiliar. La primera es la acumulación de tensión, todo es como lo soñaban: él es dulce, tiene gestos especiales, como regalos o palabras de cariño continúas.
A medida que el matrimonio continúa, es stress y la tensión se acumula. Comienza a demostrar su agresividad en ciertos objetos, pegar portazos, arrojar y romper muebles, patear diferentes cosas.
Luego de esta fase, comienza la segunda, que es la de la violencia aguda. El abusador hace una elección acerca de su violencia.
La ley establece que toda persona que sufriese lesiones o maltrato físico o psíquico por parte de alguno de los miembros del grupo familiar, puede denunciar esos hechos, ya sea en forma verbal o escrita ante el juez con competencia en asuntos de familia y solicitar las medidas cautelares conexas conforme el articulo 1 de la citada ley.
Carlos, la historia de un hombre abusador
Carlos, el esposo de Tania, la golpea hasta desfigurarla, los episodios de violencia familiar son repetitivos, estando sobrio y ebrio. La mujer atrapada en su infierno familiar no logra desprenderse del hombre por dos razones básicas: “lo ama, y no quiere que sus criaturas crezcan sin padre”. Prefiere que vivan con el diablo de su marido a vivir solas. Además el miedo que el hombre infunde luego de tantos años de maltrato, la paralizan. Las víctimas disminuidas en su autoestima, acaban aceptando, permitiendo y necesitándolo.
La violencia intrafamiliar nunca termina, incluso asesina a un hombre bueno por celos delante de su familia, y obliga a la mujer a presenciar el asesinato volviéndola cómplice. El maltrato se extiende a una de sus hijas. Tirsa, la protagonista de la historia. A quien viola sexualmente y maltrata psicológicamente por años. Las descripciones de éstos hechos son fuertes y desgarradoras.
“A mí me daba miedo contarle la verdad, porque me acordé que mi mamá quería de forma ciega a mi papá, mejor dicho demencial, porque por más mal o más grande que hubiera sido la paliza que le hubiera dado ella siempre lo soportaba, una mujer normal no puede tener el aguante de ella, se necesita estar loca o ser testaruda”.
“Carlos se llevó a su hija Tirsa para Chalchuapa a visitar a la familia. Cuando regresaban pasaron por la ciudad de Santa Ana, donde Carlos obligó a la niña a pasar a un hospedaje, donde abusó de ella, aunque lloraba y le pedía clemencia, Carlos la amenazó que si no obedecía, al llegar a la casa se iba a desquitar con Tania, la mamá y la forzó a permanecer ahí hora y media. Cuando ambos llegaron a casa, Tania al ver a Tirsa, le preguntó: “¿por qué traes los ojos como si has llorado? ¿Qué te pasa?”.
Tirsa, soporta, lo oculta, sufre en silencio. Pero un día su madre se entera y le hace clic en su yo más profundo, ella da el apoyo a su hija y juntas deciden escapar. El hombre malvado y perverso pagará su culpa.
Donde acudir
Ciudad de Buenos Aires Equipo de Prevención de la Violencia Familiar Secretaría de Educación Ayacucho 953
Río Gallegos
Desafíos y Compromisos, ONGTe: 02966-438634-
Formosa Asociación Civil “Centro de Capacitación El Amanecer” Sarmiento 23 Dpto. 16, Formosa 03717-425536/427889
Tierra del Fuego Coordinación de Planeamiento Sanitario Ministerio de Salud y Acción Social San Martín y Roca, Ushuaia 02901-421888 Int. 212-213
Todos nacemos libres, todos somos seres humanos, todos somos diferentes.
¿Por qué esa libertad se pierde? ¿Por qué la mujer pasa a ser la esclava del hogar? ¿Por qué es sólo un objeto a quien usan y si no hace algo como su “dueño” lo ordena, la golpean hasta más no poder?
Esto es uno de los pocos males que a pesar de ser mundial, ni el gobierno, ni las ONG’s, ni el dinero pueden solucionar. Sólo esa mujer y ese hombre pueden parar una situación así.
Me sorprende que a pesar de la pesadilla que se vive en la intimidad, ninguno de los dos pida ayuda a un profesional, pero como ya dije en mi informe, es un problema que va más allá, no son consientes de lo que hacen, sólo lo hacen como algo normal.
No tuve la intención de contar nada nuevo, sólo de mostrar el sufrimiento de las personas que padecen esta situación. No hay victima y victimario, tanto el agresor como la agredida y el resto de la familia sufren.
¿Forma parte de la violencia conyugal el hecho que cuando la mujer tiene el valor de realizar la denuncia la agresión ante la policía, ellos la someten más con gestos, burlas o el nuca tan bien ponderado “Algo hiciste…” “te cazó con otro…”, etc.?
¿Por qué la prohibición del marido a que la mujer trabaje, no es violencia conyugal?
¿No forma parte del cuadro el tener que soportar a los amigos del marido y si no lo hace la golpea?
¿Por qué no existen comisarías para mujeres donde se puedan atender las problemáticas de la violencia?
Señores… sin palabras.
Estadísticas
El 50% de los hogares padece de alguna forma de violencia.
Una quinta parte de las mujeres maltratadas sufren violaciones de parte de su pareja.
En España, entre 60 y 70 mujeres mueren por año en manos de su pareja
Un promedio anual de 3.500 casos de violencia doméstica han sido atendidos por el Centro Municipal de La Mujer de Vicente López de Buenos Aires
Fuente: Informe Nacional de Argentina sobre Violencia de Género
Para las europeas de 16 a 44 años la violencia en el seno del hogar se han convertido en la primera causa de invalidez y de muerte
Hasta un 70% de las mujeres víctimas de asesinato perecen a manos de sus cónyuges o compañeros (A, OMS, 2002).
En Kenia, al parecer más de una mujer moría cada semana a manos de su compañero (E, Joni Seager, 2003).
Hay muchas cosas en que coincido, asi comenze yo y ahora no se como salir de esto, tengo miedo, hay veces que creo que tengo que estar aqui, y hay veces que ya se esta volviendo costumbre creo que debo irme, pero no se a donde, tengo 3 hijos varones. el hombre es el del dinero y el dice que va a vender todo lo que tiene y que voy a hacer yo con los 3 patojos, yo soy maestra y este año voy a cerrar la licenciatura, vivo en un pueblo pequeño, donde el con su dinero y su lengua puede salirse con la suya. El empleo aca es dificil, yo con mi sueldo no los voy a poder mantener. Me da miedo no tener donde vivir, si me va a alcanzar mi sueldo, los 3 estudian y siento que todo se me esta alejando de mi.
es muy triste que en la actualidad aun se den casos como estos, en donde en el ambiente familiar impera la brutalidad y la falta de valores, si se supone que la familia es la base de toda sociedad, con ese tipo de conductas estamos dando una idea equivocada a nuestros hijos de lo que deberia ser el seno familiar y lo convertimos en una cadena interminable de abusos y maltratos. y todavia nos asombramos del mundo en que vivimos hoy en dia.